"... En los minutos de la arena creo
sentir el tiempo cósmico: la historia
que encierra en sus espejos la memoria
o que ha disuelto Leteo. ..."
Jorge Luis Borges

domingo, 11 de noviembre de 2012

La última dictadura militar en la Argentina

El 24 de marzo de 1976, Las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno de Isabel Perón. El gobierno de facto surgido tras el golpe de Estado se autodeterminó Proceso de Reorganización Nacional. La presidencia fue ejercida por el general del ejército Jorge Rafael Videla.
El denominado terrorismo de Estado incluyó el secuestro, la tortura, la desaparición y la muerte de miles de hombres, mujeres y niños de todas las clases sociales. Uno de los argumentos utilizados por los militares para justificar esta acción fue el creciente avance de la guerrilla, a pesar de que, para 1976 los grupos guerrilleros ya habían sufrido reveses definitivos.




lunes, 8 de octubre de 2012

La Revolución Cubana



Fulgencio Batista

Desde que finalizó la dominación española en Cuba, la isla estuvo bajo la influencia de los EE.UU. y sus empresas. Los negocios se concentraban en la explotación de la caña de azúcar. En 1933 el presidente Machado fue derrocado por una coalición de estudiantes y soldados que lo acusaban de corrupción y favoritismo hacia los intereses extranjeros. Entre los insurgentes se encontraba el sargento Fulgencio Batista, quien ocupó la presidencia alternadamente entre 1940 y 1958. Durante su gestión se produjeron nuevos casos de corrupción, a principios de la década de 1950, los sectores medios y populares urbanos, escandalizados por ello, se sumaron a la oposición al gobierno, encabezada por los obreros del azúcar. En las elecciones de 1952, la oposición presentó como candidato a Fidel Castro, Batista también se presentó, pero cuando advirtió que no tenía posibilidades de ganar, optó por el golpe de Estado, y en marzo de 1952, tomó el poder. El abogado Fidel Castro presentó un recurso frente a los tribunales de justicia, pero fue rechazado. Castro convocó entonces a un grupo de jóvenes universitarios y organizó un ataque sorpresa al cuartel Moncada para derrocar al dictador, el asalto se concretó el 26 de julio de 1953 y los rebeldes fueron derrotados. Fidel Castro y su hermano Raúl fueron encarcelados durante dos años.
Mientras tanto con Batista en el poder, creció la influencia estadounidense en la isla, la ciudad de La Habana era considerada el lugar destinado al juego y a la diversión de la burguesía estadounidense, mientras que la población cubana presentaba una tasa de analfabetismo del 40%.

Hacia fines de 1955, Castro se reunió en México con un grupo de revolucionarios cubanos y latinoamericanos como  Ernesto “Che” Guevara, médico argentino, que se habían unido a la lucha contra Batista y fundó el Movimiento 26 de Julio. Se entrenaron en las tácticas de la guerra de guerrillas y planificaron el regreso a la isla para derrocar al dictador. Su llegada debía coincidir con un levantamiento civil en Santiago de Cuba, pero el arribo del yate “Granma” se demoró y el levantamiento civil fue aplastado. Las fuerzas de Batista esperaron el desembarco y lo reprimieron. Castro, Guevara y 11 compañeros más se refugiaron en la Sierra Maestra.
El grupo de guerrilleros se reorganizó y comenzó a instalar bases. Hasta fines de 1958 los guerrilleros de Sierra Maestra desarrollaron múltiples acciones de guerra de guerrillas y libraron varios combates contra las fuerzas de Batista, además recibieron el apoyo de campesinos, entre los sectores urbanos, el movimiento guerrillero sólo contó con el apoyo de estudiantes universitarios, los sectores medios urbanos y el movimiento obrero comunista se sumaron a la revolución cuando ésta había triunfado.

Para fines de 1958 los hombres de Castro habían logrado aislar a las fuerzas de Batista en la ciudad de Santa Clara, el 30 de diciembre se rindieron sitiados por la cuarta columna del ejército revolucionario comandada por el “Che” Guevara. Se declaró una huelga general en todo el país. Batista huyó a EE.UU. y luego los revolucionarios entraron en La Habana aclamados por la población.
Los cambios económicos en general y la reforma agraria en particular, provocaron el alejamiento de los sectores moderados, registrándose un éxodo hacia Miami (EE.UU.). El comunista Osvaldo Dorticós Torrado fue designado presidente, ocupándose de las relaciones internacionales y Castro asumió la conducción del proceso de las transformaciones revolucionarias.

Las primeras medidas tuvieron como objetivo disminuir la desocupación, la redistribución del ingreso, el aumento de salarios, la rebaja de las tarifas de servicios públicos y de los alquileres. Pero el primer paso fue la Reforma Agraria, que en principio estableció un límite máximo de  extensión (67  hectáreas) para las explotaciones individuales y (400 hectáreas) para  las colectivas. El objetivo era eliminar la renta de la tierra y transferir al Estado el control de las propiedades. En una segunda etapa se nacionalizaron todas las propiedades de más de 67 hectáreas.
Esto afectó los intereses de las empresas estadounidenses, se sucedieron agresiones económicas y militares de parte de los EE.UU. hacia Cuba. El gobierno cubano contó con el apoyo de la U.R.S.S. y como respuesta expropió las compañías de capitales estadounidenses. El gobierno norteamericano decretó un embargo comercial a la isla. Castro declaró el carácter socialista de la Revolución y los EE.UU. rompieron relaciones diplomáticas. En los años siguientes, presionados por el bloqueo, el gobierno cubano se vio forzado a posponer  el desarrollo de la industrialización e intensificar la producción agraria para el abastecimiento del mercado interno y para la exportación.
Entre 1966 y 1970, el gobierno cubano se concentró en avanzar sobre los problemas sociales. Se realizaron campañas de alfabetización para adultos y se logró con el tiempo una buena calidad educativa, en todos los niveles. Otra esfera de interés fue la salud pública, muchos indicadores sociales, como la esperanza de vida al nacer o la desnutrición, mejoraron extraordinariamente.
Ernesto "Che" Guevara
Como consecuencia de la Revolución Cubana, surgieron varios movimientos guerrilleros en Latinoamérica. En 1965, Ernesto Che Guevara se alejó del escenario cubano e intervino en los movimientos independentistas de África y en 1966 se dirigió a Bolivia para conducir una experiencia guerrillera, pero no consiguiendo el apoyo necesario, fue asesinado el 8 de octubre de 1967. Su figura colaboró en la expansión de los ideales revolucionarios e inspiró el surgimiento de focos guerrilleros en América Latina.
La idea de la lucha armada contribuyó al surgimiento de la llamada “izquierda revolucionaria”. En unos casos se trató de frentes armados de campesinos, en otros, de una combinación entre la lucha rural y la urbana. Los “Tupamaros” uruguayos fueron los primeros en desplegar acciones de guerrilla urbana. Allí, en Guatemala, El Salvador, Argentina, Colombia y Nicaragua, los grupos guerrilleros llegaron a convertirse en fuerzas importantes, pero el único país en donde lograron  alcanzar  el poder fue en Nicaragua.



sábado, 15 de septiembre de 2012

El MNR en Bolivia


El Movimiento Nacionalista Revolucionario en Bolivia
Desde las primeras décadas del siglo XX la economía Boliviana estaba basada en la explotación del estaño, dominado por la “Rosca”, grupo integrado por tres grandes propietarios mineros (Patiño, Hochschild y Aramayo). Entre 1900 y 1929 las exportaciones de estaño se multiplicaron 5 veces, el poder económico de la rosca crecía frente a la debilidad del Estado, que no tenía capacidad para administrar y recaudar impuestos. El gobierno boliviano recurrió al endeudamiento externo.

La derrota del país frente al Paraguay en la llamada  “Guerra del Chaco” (1932-35-1938), movilizó a militares jóvenes de sectores medios contra la dominación oligárquica, quienes reclamaron una redistribución más amplia de las ganancias del estaño. Durante su breve gobierno, Gualberto Villarroel (1944-46) representante de los nuevos sectores nacionalistas, intentó realizar reformas hacia la nacionalización de la economía boliviana, pero fue derrocado.

Después de varios gobiernos contralados por la rosca en 1952 el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) encabezó una revolución, las milicias populares y algunos miembros del ejército derrotaron a las fuerzas militares que defendían el régimen y el jefe del MNR  Víctor Paz Estenssoro se hizo cargo de la presidencia. El MNR era un partido político que expresaba la alianza de los sectores medios urbanos con el proletariado minero y con sectores de campesinos excluidos. El nuevo gobierno decretó el voto universal y obligatorio para blancos e indígenas, alfabetos y analfabetos, creó un Comité de Comercio Exterior y un Comité de Vivienda Popular, nacionalizó las grandes minas de estaño, promulgó una reforma agraria, propuso diversificar la economía a través del impulso a la agricultura tropical y la producción del petróleo.

Sin embargo los ingresos del estaño no fueron suficientes para subsidiar a otros sectores y se descapitalizó, las dificultades se multiplicaron, Estenssoro recurre al financiamiento externo, Bolivia se alineó nuevamente con los EE.UU. y recibió ayuda económica a cambio de la desnacionalización de las actividades económicas que se habían nacionalizado, se burocratizaron los sindicatos, se reorganizó el ejército y se profundizó la represión interna.



lunes, 3 de septiembre de 2012

El Varguismo


El “Estado Novo” de Getulio Vargas en Brasil
En Brasil el Varguismo, es un período histórico donde Getulio Vargas fue la personalidad dominante de la política brasileña durante casi 25 años. Reformista y nacionalista,  marcó una ruptura total con la acción de los que le precedieron. Su gobierno tiene ciertas similitudes con el peronismo argentino.
En 1930, Getulio Vargas, fundador de la Alianza Liberal, apoyado por sectores militares, tomó el poder y gobernó por decreto hasta 1934, año que fue elegido presidente constitucional.

En poco tiempo el varguismo se consolidó como un movimiento que contaba con la adhesión de las clases medias y de los sectores capitalistas interesados en la industrialización. Vargas también intentó incorporar a las masas, aunque no impulsó la organización obrera autónoma, al contrario los sindicatos socialistas y comunistas existentes fueron perseguidos y se impuso la sindicalización oficial.
Durante los primeros años Vargas fue acosado por intereses contrapuestos y rivalidades regionales y tuvo que enfrentar numerosos intentos de golpe militares, rebeliones de terratenientes paulistas y una sublevación encabezada por el dirigente comunista Luis Prestes. Frente a la inestabilidad política y para consolidar su autoridad, en 1937 Getulio Vargas, apoyado por sectores militares, dio un “autogolpe”, prorrogando su mandato, que vencía el año siguiente, e impuso una nueva organización estatal, a la que llamó “Estado Novo”. Los partidos políticos fueron disueltos y la actividad sindical autónoma prohibida por decreto. Sin embargo la orientación nacionalista de su política económica proporcionó a la gestión de Vargas un gran apoyo popular.

Entre 1937 y 1945, durante el Estado Novo, Getulio Vargas dio continuidad a la reestructuración del estado y profesionalización del servicio público, creando el DASP (Departamento Administrativo del Servicio Público). Abolió los impuestos en las fronteras interestatales y creó el impuesto a la renta.
Se orientó cada vez más en la intervención estatal en la economía y en el nacionalismo económico, provocó un fuerte impulso en la industrialización. Adoptó la centralización administrativa como marca para crear una burocracia de estado fuerte, hasta entonces inexistente.

Fueron creados, en ese periodo, el Consejo Nacional del Petróleo (CNP) (posteriormente llamada Petrobras, en 1951), la Compañía Siderúrgica Nacional (CSN), la Compañía Vale do Rio Doce, la Compañía Hidroeléctrica de São Francisco y la Fábrica Nacional de Motores (FNM), entre otros.
Editó, en 1941, el Código Penal y el Código Procesal, todos hasta el día de hoy en vigor. En 1943, Getulio Vargas creó la CLT (Consolidación de las Leyes del Trabajo), garantizando la estabilidad del empleo después de diez años de servicio, descanso semanal, la reglamentación del trabajo de menores, de la mujer, del trabajo nocturno y fijando la jornada laboral en ocho horas de servicio.
Con los primeros indicios de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, Getulio Vargas mantuvo una posición neutral hasta 1941 cuando, los países sudamericanos decidieron, a contramano de Getulio, condenar los ataques japoneses a los Estados Unidos y romper las relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y Japón. Seguido a ello, los alemanes atacaron, por submarinos a embarcaciones brasileñas, en represalia al fin de la neutralidad brasileña.

Brasil le declaró la guerra a Alemania y a Italia, seguido a la firma de un acuerdo con los Estados Unidos. Con la aproximación del fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, las presiones en pro de la redemocratización se hacían más fuertes. A pesar de algunas medidas tomadas, como la definición de una fecha para las próximas elecciones, la amnistía, la libertad de organización partidaria, etc. Getulio Vargas fue depuesto el 29 de octubre de 1945, por un movimiento militar liderado por generales que componían su propio ministerio.

En 1945 Vargas fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el Gral. Dutra y apoyado por los sectores terratenientes más poderosos. En los años siguientes, el prestigio popular del ex presidente se incrementó y ganó las elecciones de 1950. Durante su segundo gobierno, Vargas intentó profundizar las medidas nacionalistas, aunque sin atacar las bases del poder oligárquico y manteniendo el control de la participación política de los sectores populares. La poderosa oposición que tuvo que enfrentar lo llevó a al suicidio.  El 5 de agosto de 1954, un atentado a tiros de revólver mató al mayor de la aeronáutica y dejó herido a un  periodista, creando una crisis política que llevó al suicidio de Getulio Vargas el día 24 de aquel mes.

jueves, 23 de agosto de 2012

Latinoamérica: Cambio de rumbo político y económico



Estación de Servicio PEMEX en 1940
Nacionalismo y populismo son dos conceptos que caracterizan la orientación de las transformaciones que protagonizaron la mayoría de las sociedades de América Latina desde fines de la década de 1930 hasta mediados de la década de 1960.
A partir de 1930, para los grupos dirigentes que controlaban el Estado, el impulso a la industrialización resultó una estrategia que les permitía enfrentar las consecuencias de la crisis económica mundial y dar respuesta a los reclamos de los sectores asalariados que exigían participación política y participación en la redistribución de la riqueza. La fuerte intervención de los Estados latinoamericanos y la industrialización por sustitución de importaciones generaron un aumento en el empleo de la fuerza de trabajo asalariada, los trabajadores accedían al consumo.

Esta nueva forma de organizar la economía fue denominada de “crecimiento hacia adentro”, porque los ingresos provenían no solo de las exportaciones sino también del consumo de bienes producidos localmente para el abastecimiento interno.
Los Estados latinoamericanos jugaron un papel decisivo en la progresiva orientación de la economía hacia la producción del mercado interno. Intervinieron activamente para proteger la producción industrial local, por ejemplo fijando aranceles a los productos extranjeros, otorgando créditos ventajosas al sector empresarial privado local, realizando inversiones públicas destinadas a la creación de infraestructura (producción de acero y petróleo), así como también la nacionalización de recursos considerados claves para el desarrollo de cada país.

Insignia de la CORFO
Según la premisa del nacionalismo económico latinoamericano de las décadas de 1940 y 1950, cada sociedad y cada Estado debía tener el control de los recursos naturales vitales localizados en el territorio, para estar en condiciones de llevar adelante una fuerte redistribución de la riqueza a favor de los sectores populares.

En México Lázaro Cárdenas expropió las compañías petroleras estadounidenses y todos sus bienes, PEMEX (Petróleo Mexicano) se hizo cargo de la explotación en todo el país. Getulio Vargas en Brasil dictó medidas para asegurar el control nacional de la industria siderúrgica y creó Petrobras y Electrobras. 
En Chile el presidente Pedro Aguirre Cerda crea CORFO (Corporación de Fomento de la Producción), el Estado chileno transfirió parte de los ingresos fiscales provenientes de las exportaciones de cobre al sector industrial local. En la Argentina el presidente Juan D. Perón nacionaliza los ferrocarriles, los depósitos del Banco Central, los teléfonos y el gas y estableció el monopolio estatal sobre el comercio exterior. En Guatemala el presidente Juan José Arévalo, crea el Banco Central y el Instituto de Fomento de la Producción (INFOP) para el desarrollo de la industria y la agricultura






martes, 7 de agosto de 2012

El Fin del Stalinismo. La Caída del Muro y el derrumbe de la URSS




Stalin
Después de la Segunda Guerra Mundial, Stalin consolida el poderío de la URSS. En el plano económico lanza el plan de ayuda a los países de Europa Oriental, el COMECON, contrarrestando el Plan Marshall. Además destinó gran parte de la producción a la carrera armamentista, desarrollando un nuevo tipo de armas, los cohetes.
Al mismo tiempo, promovió la formación de gobiernos de coalición con participación de ministros comunistas. De acuerdo con las características de cada país, intervino con el objetivo de lograr el establecimiento de un régimen de partido único y la organización de la economía siguiendo el modelo estalinista de colectivización rural e industrialización planificada. A estos Estados: Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Yugoslavia y Albania, se los llamó democracias populares.

Budapest, octubre de 1956. La estatua de
 Stalin es derribada
La solidez del modelo soviético cambió a partir de la muerte de Stalin en 
marzo de 1953, su desaparición física creó tensiones y desacuerdos, iniciándose un lento proceso de desestalinización, bajo la dirección de Nikita Kruschev. Aunque en las décadas de 1960 y 1970 la URSS siguió controlando el bloque de países de Europa Oriental, se fue consolidando un movimiento político y cultural en la llamada “Primavera de Praga” que cuestionó el modelo soviético, el gobierno de la URSS respondió invadiendo Checoslovaquia y ocupando Praga.
A fines de la década de 1970 la URSS buscó una distención en sus relaciones con EE.UU., evitando enfrentamientos. No obstante en 1980 la tensión pareció reavivarse. La derrota estadounidense en Vietnam y la consolidación socialista en Asia y África parecieron alterar el equilibrio mundial.
Mijail Gorbachov
En enero de 1981 asume como presidente de EE.UU. el republicano Ronald Reagan quien se propuso demostrar la superioridad militar y política frente a la URSS, realizando una serie de intervenciones militares como por ejemplo en  Libia (1986) o la invasión a Panamá en 1989.
El fin del mundo bipolar sobrevino con el derrumbe del modelo soviético. A partir de 1985, el jefe de Estado soviético, Mijail Gorbachov, puso en práctica un proceso de reformas: “la Perestroika”, esta apertura política llevó a la disolución del modelo soviético y al final de la Guerra Fría.
La crisis soviética se debió a varios factores: gastos militares, limitaciones de la economía planificada, trabas burocráticas, retraso tecnológico y la dificultad para competir con el ritmo productivo de las empresas capitalistas privadas.
En noviembre de 1989 el Muro de Berlín, un símbolo de la ruptura entre bloques capitalista y socialista, comenzó a ser derrumbado por los habitantes de Alemania. Para algunos la caída del Muro significó la derrota del socialismo frente al capitalismo, para otros, se derrumbaba el modelo soviético pero no el proyecto del socialismo tradicional: una economía basada en la propiedad social, en la gestión planificada, la distribución e intercambio.
Caída del Muro de Berlín







lunes, 30 de julio de 2012

Estado de Bienestar


El Estado de Bienestar
El Estado de Bienestar: Analizaremos cómo se constituye el llamado “estado de bienestar” desde lo global. El mismo surge como respuesta del propio sistema capitalista mundial a la crisis del ’29 cuyo máximo teórico es John M. Keynes.
Fue Keynes, quien aportó líneas de acción superadoras de la crisis e hizo alusión al rol del estado en esta coyuntura. Ya la Primera Guerra había provocado, en muchos países, situaciones de riesgo a las economías nacionales, lo que había obligado a abandonar la idea de un Estado abstencionista en materia económica. La crisis del ´29, es vista como una crisis de todo el sistema en su conjunto, pero del sistema capitalista. Dice el historiador Hobsbawm: “(…) Ahora bien, una vez que el capitalismo liberal había conseguido sobrevivir –a duras penas- el triple reto de la Depresión, el fascismo y la guerra, parecía tener que hacer frente todavía al avance global de la revolución, cuyas fuerzas podían agruparse en torno a la URSS, que había emergido de la segunda guerra mundial como una superpotencia. (…) El principal interrogante al que deben dar respuesta los historiadores del siglo XX es cómo y por qué tras la segunda guerra mundial el capitalismo inició – para sorpresa de todos- la edad de oro, sin precedentes, y tal vez anómala, de 1947-1973. No existe todavía una respuesta que tenga el consenso general… (…)” (Hobsbawn, Eric, “Historia del siglo XX”, Ed. Crítica, 1997, pág. 18).
La crisis del sistema capitalista, que no afectó a la ex Unión Soviética, obliga al Estado, a realizar medidas dirigistas, corporativistas, intervencionistas (aunque volvamos a aclarar: ¡el Estado siempre interviene!). ¿Cuál va a ser el rol que se le va asignar al Estado en este periodo? El Estado va a ser pensado como activo agente de la economía, desde la regulación e incentivación de la producción; desde el control de los mercados, del consumo, de la producción, del comercio exterior; desde la elaboración de nuevas leyes que reglamenten el funcionamiento económico; desde la planificación de las medidas a adoptar; desde la nacionalización de empresas, etc. Es que, siguiendo a Keynes, la idea era, incentivar el consumo, la demanda de bienes en oposición a la teoría del pensamiento clásico en la que el mercado es una espontánea fuerza reguladora de la economía, donde la oferta y la demanda (tanto de bienes y de mano de obra) se crean mutuamente, se generan mutuamente. A partir de las teorías keynesianas, surge también la idea de la plena ocupación y del pleno empleo como generador de más demanda de productos y más consumo.
El Estado pasa así, a intervenir para garantizar cierto nivel de ocupación y de consumo, incentivando la economía por medio de políticas que aseguren su funcionamiento. El Estado, asume el rol de protector tanto de los consumidores como de empresarios a fin de impedir los abusos de los sectores monopolistas.
En resumen, el “Estado de Bienestar” (“Welfare state”) pretende, frente a los avances de la economía, regular el funcionamiento de la sociedad. Surgió desde lo global (desde los países centrales e industrializados) como necesidad de subsistencia del propio sistema, pero también fue modelo en los países periféricos. Si bien, este tipo de Estado, no trata de transformar la estructura del sistema económico, intenta remediar las deficiencias adoptando medidas que mejoren los servicios de salud, educación, cultura, seguridad y defensa del ambiente. El “Estado de Bienestar” interviene subsidiando actividades correctivas de las desigualdades sociales, trata de resolver los problemas graves dentro de la estructura del Estado Liberal. La idea para el “Estado de Bienestar” es que es necesario intervenir, porque si se deja a la sociedad librada a su suerte, se cae en una irracionalidad donde los que más tienen tienden a incentivar aún más las diferencias sociales y económicas. El Estado, entonces, no debe limitarse a garantizar el funcionamiento del sistema sino que debe ser regulador de las relaciones sociales y fundamentalmente debe hacerse cargo de la “justicia distributiva” de los recursos, o sea ser un Estado “incluyente”.
Pasando a las implicancias de todo lo dicho anteriormente, al nivel de lo Local, a lo que pasaba en esta etapa en Argentina y en América Latina en general, el rol del Estado en el periodo de Industrialización tiene un cambio cualitativo con respecto al que había tenido en el periodo anterior (“modelo agroexportador” en el que representaba exclusivamente los intereses de las clases dominantes).
En la etapa de la economía primaria exportadora, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XIX, el Estado toma una posición decidida en el proceso, a través de la organización y la promoción de las inversiones en ferrocarriles e infraestructura y en el poblamiento de la zona pampeana. En ese periodo (1860-1930) el Estado integró al país en el sistema de división internacional del trabajo, organizó el sistema monetario en torno al patrón oro y una política arancelaria abierta a la importación de manufacturas. Se organizó el Estado de derecho liberal liderado por los sectores vinculados a la producción agropecuaria y a los intereses internacionales asociados a los grupos locales dominantes en ese sector dinámico.
En la nueva etapa, al asumir la industria, el papel protagónico del proceso de desarrollo, y la protección arancelaria y otras medidas de fomento, un rol central en la evolución de la economía, el Estado asumió responsabilidades mucho más complejas: “Entre ellas se incluye no sólo el nivel y la estructura de la protección arancelaria sino, también, la política de financiamiento de promoción del intercambio tecnológico, de precios relativos agroindustriales y otras cuestiones importantes.” (Peralta Ramos, Mónica. “Etapas de acumulación y alianzas de clases en la Argentina (1930-1970)”).
En el nivel global, los países capitalistas obtuvieron durante este periodo inmejorables ganancias y una notable mejoría económica. Por primera vez apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento constante del poder adquisitivo con la cobertura social financiada por el incremento de los ingresos del Estado.
Finalmente, el “estado de bienestar” entró en crisis a fines de los ´60 y comienzo de los ´70. El equilibro vital de su funcionamiento se vio alterado por el aumento de la producción y la capacidad del mercado de absolverlo. Es decir, mucha oferta y poca demanda. A todo esto se le sumó la denominada “crisis del petróleo” de 1973, que generó una importante disminución de las ganancias de las empresas y paralelamente una disminución en el poder adquisitivo de los trabajadores. Las empresas privadas culparon al “estado de bienestar” por esto y comenzaron una nueva etapa, una nueva fase capitalista: “Tecnológica Financiera” con el neoliberalismo comandando política e ideológicamente el proceso.